sábado, 26 de julio de 2008

ZP VUELVE A “LIGARSE” A RAJOY


El bueno de Rajoy vuelve a caer en la telaraña zapateril. Tras la reunión mantenida esta semana con el presidente del gobierno, dijo haber salido satisfecho de la misma por enésima vez, aún a sabiendas de que Z suele engañarle cada vez que va a verlo, y que el mismo Rajoy le recordó en su enfrentamiento cara a cara en televisión en las pasadas elecciones generales, cuando le dijo sin preocuparse de poder crear crispación o de que le calificasen como de derecha rancia, aquello de, ¿a qué Zapatero debo creer, al que pone a De Juana en libertad o a aquel que lo mantiene encarcelado? Pero él vuelve a salir satisfecho y esperanzado de su reunión. Y eso que Z no aceptó ni una sola de las propuestas que llevaba D. Mariano en su carpeta. Pero, qué le dará Z en Moncloa al bueno de D. Mariano, que tan contento sale él siempre de allí aún sin el propósito conseguido. Será esa caidita de ojos de Z, o quizá su sonrisa perenne...

D Mariano termina la reunión sin conseguir acuerdos en materia económica, tan mermada por este gobierno. Hemos sabido según las cifras de la Encuesta de Población Activa (EPA), que La economía española sigue destruyendo empleo. En los últimos tres meses, el número de parados ha aumentado en 207.400 personas, elevando la tasa de desempleo hasta el 10,44%, la más alta en cuatro años. Con esta tendencia España cerrará el año con unos tres millones de parados. Pero eso a Z le da igual, aquí no hay crisis, solo antipatriotas.

La inflación continúa en su escalada, siendo el peor impuesto indirecto que sufre el ciudadano, “la subida de precios”. Ninguna iniciativa se ha seguido para intentar controlarla, y mientras tanto Z sigue llamando a consumir y gastar, que aquí no hay crisis.

Rajoy propuso disminuir el gasto público en 2.000.000 de Euros, dejarlo en un 2% frente a un 5% que recoge el tope de gasto para los Presupuestos Generales del Estado 2.009. Ya que dicho gasto es incompatible con la recuperación del Superávit, Superávit malgastado por Z. Al respecto, el presidente consideró que dicha austeridad podría afectar al incremento de los sueldos de los funcionarios, al desarrollo de la Ley de Dependencia y al aumento de las pensiones mínimas. Esto es como el padre que se queda en el paro, y no quiere privar a su familia de almorzar los Domingos fuera, aún a falta de liquidez para poder permitírselo. Por cierto, el gasto en la nueva Ley de Dependencia se ha visto disminuido en un 25%, aunque eso no nos lo dicen.

En materia fiscal, Rajoy exigió a ZP una rebaja en el Impuesto de Sociedades para las Pymes del 20% y ayudas a las familias para pagar sus hipotecas, aumentando del 15% al 25% y aumentando la base de deducción por compra de vivienda hasta 10.000€. Para Zapatero simplemente ninguna de estas medidas son novedosas ni trascendentes para la marcha de la economía española, por tanto no piensa llevarlas a cabo.

En contra, Zapatero expuso que la prioridad es el aumento de prestaciones sociales, para luchar contra la crisis, con el objeto de cubrir las necesidades de parados, pensionistas y familias con dificultades económicas. En definitiva “todos aquellos afectados por la ralentización del ritmo de creación de empleo”. También manifestó su principio de confianza en la economía y alabó el “buen momento de las cuentas públicas, en uno de los mejores momentos desde que hay democracia”, aunque las medidas aprobadas durante la campaña electoral han dilapidado el superávit, con un gasto de 10.000 millones de euros.

Como vemos, Z sigue en las antípodas socialistas, creyendo que dando ayudas económicas a la gente les hará salir de la crisis como por arte de magia, pero si cada vez somos menos los ciudadanos registrados en la Seguridad Social, ¿Quién va a pagar todo ese gasto? ¿De dónde piensa sacar Z el dinero para cumplir todas sus promesas electorales y que nadie se vea afectado por la crisis que nos guste o no, antipatriotas o no, ahí está? Z no reconoce la crisis como tal, por lo tanto lejos de ayudarnos a salir de ella, o al menos paliar en lo posible sus consecuencias, nos hundirá más aún. Es como el padre que mencionaba anteriormente que insiste en llevar a su familia los domingos fuera a comer, si no tiene dinero para pagar el almuerzo pues no genera riqueza, ¿quién va a pagar al dueño del restaurante? Los propios hijos sacando de sus bolsillos un dinero del que tampoco disponen, convirtiéndolos a todos en más pobres, todo por imponer un gasto que no se pueden permitir. El saborío de Aznar congeló el sueldo de los funcionarios en la anterior crisis, y eso ayudó entre otras muchas más cosas a salir de ella. Pero eso no es simpático, risueño, popular para el político que toma dicha decisión ni por lo tanto socialista. Así que no esperemos medidas de ese tipo en Zapatero. Zapatero piensa en las ayudas sociales, pero olvida la más importante entre todas para el ciudadano, y que no es otra que la creación de empleo, esa que te ayuda a depender de ti y no del papá estado, y que encima permite sostener nuestro sistema de Seguridad Social. Pero ese es un cascabel muy difícil de poner al gato, y por eso es mejor correr un tupido velo.

Mientras tanto, Rajoy sale satisfecho de la reunión. “Manda güevos”, será porque ha conseguido la promesa del presidente de que no va a volver a negociar con ETA, “como si las promesas de Zapatero fuesen creíbles”, y que ahora si va a estar con las víctimas. El otro gran acuerdo al que parece han llegado es la renovación del Consejo General del Poder Judicial y el Tribunal Constitucional en septiembre. Maravilloso.

Pero no pasa nada, y no pasa nada porque la factura de la crisis va a cargo de los ciudadanos, Zapatero seguirá pagando su café a 30 céntimos mientras que a nosotros nos lo suben a precio de un whisky. Pero lo peor de todo, es que la economía no es el mayor problema que nos embarga. Cada vez tengo más claro que estamos ante un cambio de régimen, propiciado por las izquierdas y como suele ser tradicional, parte de la derecha siendo cómplice de éstas. Espero que en esta ocasión no sea tan dramático, aunque no confío, ya que de siempre en la historia de España, la derecha no ha movido un ápice y ha permitido a los antisistema liquidar el régimen y el resultado como todos sabemos, ha sido catastrófico. Pero nosotros, como D. Mariano, volvemos a tropezar en la misma piedra y volvemos a las andadas.

Pero no quiero terminar esto de una forma tan amarga, aunque no por ello realista. Quiero explicar que lo del título del artículo es una metáfora, todos hemos oído alguna vez las calumnias vertidas sobre D. Mariano y su sexualidad, sin embargo fue Z el que salió en la portada de ZERO, y se ha declarado feminista, pero claro, eso es progre. Lo dicho, una simple metáfora… Aunque pensándolo bien, y quizás con tanto encuentro entre los dos que realmente no han servido para nada, ¿no será que Z y Rajoy mantienen un idilio cuando se reúnen en Moncloa? porque otra explicación no se me ocurre para entender porque Z siempre termina “ligándose” y dejando tan satisfecho a D. Mariano. Ainsssssss... Mientras ellos se hacen la covachita, a nosotros nos sigue castigando la inflación y por lo tanto el EURIBOR. El ínclito Solbes gestiona nuestra hacienda, toma ya calamar. Qué dios nos coja confesados, y a poder ser, con una hipoteca más bien cortita y un plan de pensiones privado.

sábado, 19 de julio de 2008

LA FELICIDAD II

Nos quejamos de la juventud de hoy, pues todo lo obtienen del Papi o la Mami, pero no debemos culparlos a ellos, culpémonos a nosotros y a esta sociedad donde les han inculcado el precepto de sé feliz, vive bien, cómodamente. Preocúpate de disfrutar de la vida y olvídate del esfuerzo y las obligaciones que ésta conlleva, las cuales van implícitas al progreso individual en la vida y el trabajo de las personas, pero eso no es más que cosas de la derecha rancia y los conservadores, más conocidos ahora como neocons o neoliberales. Aconsejo desde estas líneas a los padres, que entren en cualquier página de contactos de la red y se fijen en los principios y valores de los jóvenes de hoy y en lo que dicen buscar en la que se presupone será su pareja para toda la vida. Encontraremos frases como; me gusta viajar, los coches ó las motos, salir de marcha, vamos, lo que a todo el mundo, sobre sus apetencias hacia la otra persona, ésta se repite, me gusta que me hagan sonreír, pero ¿Qué hay sobre busco o incluso soy una persona responsable y fiel, o cosas así? Nada, eso no vende, es aburrido. Ayyy, Qué antiguo estoy con lo joven que soy, ¿verdad? Pues bien, esto nos sirve para palpar la salud de nuestra juventud, de ver cuáles son sus valores y principios, y nos dice que solo piensan como decían los romanos en Panem et circenses, pan y circo. Esa es la parte buena de la vida, que no debemos prescindir de ella, naturalmente, pero tampoco afanarnos a ella, pues la vida no es solo eso. Pero ahora, no debemos criticar a nuestros jóvenes, pues somos nosotros los que les hemos inculcado o mejor dicho, dejado de dar unos valores y principios para hacerlos personas vacías en todos los sentidos, eso si, dependientes de los padres y del dinero, cuanto más tienes, más feliz eres. Somos los padres los verdaderos culpables, ¿Creéis que estamos haciendo bien con nuestros hijos? ¿Ese “que a mi hijo no le falte de nada” es producente o contraproducente en la personalidad que estamos ayudándole a definir? Contraproducente a todas luces, pues la vida no es un camino de rosas y tiernos olores, en la vida tendrán que enfrentarse con situaciones difíciles, muy a nuestro dolor, pero así es, y lo que deberíamos hacer como buenos padres, es prepararlos para que sepan afrontar las adversidades de la vida y no simplemente protegerlos de ellas, pues no podremos protegerlos siempre, y cuando la vida les golpee con dureza, será demasiado tarde para decirles que ésta no es un camino de pasión, champagne, fresas y nata montada.

Como dijo la dama de hierro, Margaret Thatcher, cualquier mujer que entienda los problemas de llevar una casa está muy cerca de entender los de llevar un país. Y no le faltaba razón. Pero son hoy las mujeres las que están actuando fuera de su naturaleza, en un intento de ser iguales a los hombres, solo hacen copiar nuestro comportamiento y sobre todo nuestros errores, por eso beben más que nosotros, fuman más que nosotros e intentan ligar como mínimo como lo hacemos nosotros, en un confuso entendimiento sobre la igualdad inculcado por ciertos partidos políticos y algunos medios de comunicación. El hombre por el contrario está descolocado, se siente en un terreno extraño, pues nuestra naturaleza está diseñada para conquistar al género femenino, no para ser nosotros los conquistados. Sin embargo ahora somos nosotros los que decidimos con quien nos vamos a la cama, no como sucedía antes y que es lo natural, que eran las féminas las que decidían con quién, dónde y sobre todo cuando, ¡¡ayyyy!! Recuerdo que ese cuando se hacía inalcanzable, pero eso nos gustaba pues sabíamos que nos encontrábamos ante una mujer de bien y que merecía la pena algo más que simplemente pasar un buen rato con ella, quizá una vida. Hoy ha cambiado todo, la mujer se entrega al hombre en la primera noche con la idea de que es ella la que está conquistando, amparándose en una falsa igualdad, sin esperar ninguna contraprestación por parte del hombre, solo sexo y punto, sintiéndose normalmente después defraudada, pues el hombre no la tratará con la sutileza que ella esperaba. La realidad es que la mujer necesita al hombre para ser feliz, y el hombre a la mujer, ambos son el complemento del otro, no solo la compañía y por nuestra propia naturaleza como ocurre en el reino animal, es el hombre el conquistador, y la mujer “la que se deja” conquistar, cuándo, dónde y sobre todo con quién, han de decidirlo ellas, si, ya sé, flaco favor estoy haciendo al género al que pertenezco, pero la realidad es ésta. Hoy hemos cambiado eso, y gracias a eso, hoy hay muchas personas infelices, tanto de uno como de otro género.

Para terminar e intentar definir la felicidad que hoy intentamos alcanzar y que por su propia naturaleza es inalcanzable, quiero referirme a ese maestro y filósofo español, Gabriel Albiac, el cual nos dice que; Cuando la ficción prima, el deseo acaba necesariamente por suplantar a la realidad, y esa es la línea más recta a la catástrofe. Hoy todos vivimos en una ficción suplantando la realidad, por lo tanto nos llevará a una catástrofe personal, es decir, a la infelicidad.

Son muchas las personas que ven imposible alcanzar la felicidad, y no por su presente, tampoco por el futuro que les pueda esperar, sino por el lastre que arrastran de su pasado. Yo siempre digo que cuanto más mires hacia atrás, más difícil te resultará mirar hacia delante, es decir, nuestra historia hay que recordarla pues es la raíz de nuestras enseñanzas y nuestras experiencias en la vida, y la guía perfecta para no caer en errores que ya cometimos en el pasado, pero no se puede vivir anclado en él y menos aún en nuestras desgracias. El futuro hay que verlo como lo que vendrá, y como no sabemos exactamente lo que será, pues no hay que fijarse en él al menos a largo plazo, solo ser cautelosos y un poco previsores. Pero lo verdaderamente importante, es el presente, pues en él es donde verdaderamente vivimos y el cual debemos manejar para ser felices. El pasado queda atrás, el futuro está por venir, así que es en el presente donde debemos residir, y ahí procurar sentirnos felices, día a día. Por otra parte, es en el presente también donde muchas personas por su actitud o aptitud siempre negativa ante la vida diaria hacen imposible alcanzar tal meta, ante eso, difícil solución.

De nosotros depende que acabemos viendo la realidad y no una ficción de nuestras vidas como la de que nos hablaba Albiac, para en algún momento, poder tener la oportunidad si la vida no nos ofrece muchas adversidades, de poder ser felices, al menos en algún momento de ella.

Como me recordaba recientemente mi buen amigo Marín, yo dije hace unos cuatro años, que la crisis económica que se nos avecinaba, sería mala para nuestros bolsillos, pero sin embargo buena para enderezar nuestras cabezas. Es triste, pero espero que dentro de lo malo así sea, y que de alguna forma, nos ayude a alcanzar la auténtica felicidad, no la utópica, que esa como les pasa a los borrachos con su casa, nunca es encontrada.

Me gustaría terminar de hablar de la felicidad recordando una frase de Winston Churchill, la cual dice así; La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días.

Personalmente pienso que para alcanzar la felicidad, no hay que encontrar grandes quimeras en lugares lejanos, tan sólo se necesita ser muy realista, un tanto racional y algo humilde. Al menos a mí, me funciona. Pues yo puedo decir con mis necesidades básicas cubiertas, que hoy, soy feliz.