viernes 6 de noviembre de 2009

SOCIALISMO Y POBREZA

El socialismo y la pobreza, y a las pruebas me remito, siempre caminan juntos de la mano. Puede haber pobreza sin socialismo, pero allá donde hay socialismo, siempre termina llegando e instalándose la pobreza.


Fijándonos en el ejemplo español, después de cuarenta años de dictadura militar y siete de conservadurismo, los españoles dimos una oportunidad a los socialistas (PSOE) de gobernar nuestro país, nuestras haciendas y nuestro progreso. Entonces un gobierno presidido por Felipe González durante catorce años gestionó este país acostumbrado a la imposición y a las obligaciones como ciudadano dentro de una nación controlada por una dictadura militar de derechas, y precedida durante siete años de gobiernos conservadores formados en su mayoría por los antiguos tecnócratas franquistas.


Durante aquellos casi tres lustros, llegando por primera vez al gobierno por mayoría absoluta y repitiéndose en otras legislaturas, el socialismo representado en el PSOE, llenó de esperanzas a los españoles de entonces, creando a través de los años un sentimiento de cariño y simpatía hacía el partido y sobre todo hacía el líder del mismo, Felipe González Márquez. Esto Llevó a la ciudadanía a perdonar y en muchas ocasiones a mirar hacía otro lado ante casos de corrupción de magnitudes muy considerables, anteponiendo el carisma y la simpatía del líder socialista frente a los desmanes que se iban aconteciendo y a la rectitud y seriedad del líder conservador, José Mª Aznar.


Los datos durante los distintos gobiernos felipistas hablan por sí solos. La herencia socialista en 1.996 cuando llegó al poder un gobierno conservador con algún tinte liberal o más bien con menos afán por lo público, es el siguiente;

  • En 1.996 trabajaban unos doce millones de personas frente a una población de unos 40 millones. El número de trabajadores entonces era prácticamente el mismo que en 1.975. En veinte años, -casi catorce bajo el socialismo- no se creó ni un solo empleo en España. Una catástrofe social en toda regla.
  • A principios del 96, 3.700.000 personas estaban en desempleo. Una cifra socialmente inaceptable. En comunidades autónomas como Extremadura y Andalucía, la tasa de paro se situaba por encima del 30%. Regiones éstas gobernadas por el socialismo desde que tenemos democracia. Algunos intentarán aún culpar al franquismo de que esto sea así, pero ya es una desfachatez insinuar siquiera algo así, ya que en 34 años algo podrían haber hecho aparte de lamentarse.

· En 1.996, las mujeres -tan defendida a boca llena por los socialistas-, solo trabajaban en España 4.500.000 y la tasa de paro era de más del 30%. Sobre los jóvenes, trabajaban 1.500.000 menores de veinticinco años. La tasa de paro juvenil era del 42%. Ésos eran los frutos sociales cosechados por políticas de gobiernos socialistas. Aquellos que dicen defender al ciudadano.


Podría seguir, pero estos datos son suficientes para hacernos una idea de la protección que los socialistas dan a los trabajadores, y nos extrapola precisamente a la misma situación de entonces obteniendo los mismos indicadores hoy de nuevo, cómo no bajo un nuevo gobierno socialista, aquí y ahora en estos momentos, trece años después. Eso si, el gobierno apoyado por los sindicatos pretende sacarnos del desempleo masivo al que nos ha conducido, únicamente con la premisa del gasto social. Gastando en ayudas sociales que ayuden al trabajador a sortear esta época de crisis pero desgraciadamente no ayuda a salir de ella, -ayudas sociales que son necesarias, aunque eso si, en su justa medida-. Pero de creación de empleo no se dice nada. No se ayuda a las empresas a que éstas puedan crear empleo –que son las que verdaderamente lo crean- ayudados por un alza en el consumo, consumo que se propicia con la bajada de impuestos, como ya demostró un gobierno conservador con el que tan bien nos fue y ayudó a recuperarnos de la crisis económica de los gobiernos socialistas que lo precedió. Pasamos de ser los líderes del desempleo en Europa para ser los verdaderos campeones de la Champions League de creación de empleo. “El milagro español” lo llamaban desde algunos países vecinos.


El socialismo en España es el padre de la corrupción en la democracia. Nunca hubo más corrupción que bajo los mandatos socialistas de los gobiernos felipistas. Hasta el fondo para los huérfanos de la Guardia Civil fue saqueado entonces, sin mencionar que siempre quedará en la retina de los españoles aquella imagen del presidente del gobierno acompañando a su Ministro del Interior y al secretario de estado para la seguridad, camino a la cárcel.


No sólo lo económico, el socialismo también trata de dirigir nuestras vidas, de la cuna a la tumba. Ahora quieren ir más lejos y quieren regular el libre aborto, para que no sea ya el control desde la cuna sino incluso desde el seno de la madre. También intentan “educarnos” como hizo en su día sistemas totalitarios como el franquismo en las escuelas, simulando su “formación del espíritu nacional” en la nueva asignatura; “Educación para la ciudadanía”.


El socialismo buscará culpables siempre externos a sus políticas y sobre todo a sus consecuencias. Claro ejemplo tenemos ahora en España con José Luis Rodríguez Zapatero, el cual culpa de los desmanes que nos azotan, -y que según él España no se vería afectada porque éramos los campeones de la Champions League- a agentes externos; Aznar, Bush y cuando no tiene más escapatoria, hasta al cambio climático recurre el presidente para culpar de lo que cae en España. Jamás lo hará sobre sus políticas y su dejadez en muchos asuntos de los que hoy, estamos pagando las consecuencias.


EE.UU está empezando a tener resultados positivos en su economía. El Comisario económico europeo Joaquín Almunia, auguraba crecimientos en Europa a partir del segundo semestre de 2.010, en el cual España no estará por sus políticas empleadas y sus circunstancias singulares. Otros países como Alemania o Francia donde gobiernan conservadores, comienzan a ver la luz del túnel. Nosotros tendremos que esperar más, y no se sabe seguro que vayamos a salir del pozo donde nos encontramos teniendo los gestores y el gobierno que tenemos. De momento todos los indicadores e instituciones nos sitúan en recesión por como mínimo dos años, “dudo que puedan hacerse predicciones a más largo plazo hoy día” y en continúo crecimiento del desempleo.


Y es que el socialismo siempre trae pobreza al pueblo, y ahí la deja. Por lógica deberíamos huir siempre de estas corrientes, sin embargo, siempre habrá algún GOEBBEL capaz de hacer creer al pueblo lo que quiere. Porque tal como señala su símbolo en España el PSOE, siempre será un ideario bonito, romántico y tierno como una rosa, pero que siempre terminan las personas pinchándose cuando se abrazan a él intentando ponerlo en práctica. ¿Es posible un modelo socialista en España hoy día? Si, claro. Ya existe, el que intenta imponer el PP con ese Pseudo progre llamado Mariano Rajoy a la cabeza. Otra cosa será que dé el mismo resultado que logró un conservador tardíamente venido a liberal como fue José Mª Aznar.


Concluyo recordando una frase del destacado economista y periodista Carlos Rodríguez Braun, la cual dice así; Tantas veces nos han predicado los izquierdistas que ellos existen porque hay pobreza, que no caemos en la cuenta de que es al revés.

sábado 24 de octubre de 2009

PRESUPUESTOS GENERALES DEL ESTADO

Esta semana han sido aprobados los PGE (presupuestos generales del estado). Como siempre, éstos han sido impuestos por el gobierno de turno sin consenso ni entendimiento con las demás fuerzas políticas y menos aún con la oposición. Han salido adelante, pese a su sin razón, gracias al apoyo de Coalición Canaria (C.C.) y del Partido Nacionalista Vasco (PNV). El uno los ha apoyado porque el gobierno ha prometido una partida de dinero para las islas para hacer una transformación de las mismas en cuanto a infraestructuras, y el otro porque obtendrá del gobierno el blindaje del concierto vasco en materia fiscal. Una vez más, los intereses personales prevalecen ante los generales, aunque éste sea un gobierno socialista y los presupuestos también sean generales. Unos pocos apoyan estos presupuestos generales del estado, “valga la redundancia”, en beneficio único y exclusivo de su comunidad autónoma y por ende de sus habitantes, e irá en detrimento del resto de los españoles. Sobre todo de aquellos que creemos en una nación “la española” y no tenemos representación “independentista” en el parlamento.


Año tras año vemos como los presupuestos generales del estado son aprobados con el apoyo de algún partido independentista, el cual saca algún rédito de capital y obviamente también político. Algunos seguro que estarán pensando que el PP también lo hacía cuando gobernaba, pero éstos que lo piensan son los mismos que dicen que el PP gobierna para satisfacer económicamente a unos pocos, por lo tanto no habría sorpresa, sin embargo el PSOE dice gobernar para todos, sobre todo para la clase trabajadora, nada dicen de su lugar de residencia, aunque la realidad muestra lo que es. Y es que aunque el PP igualmente lo hiciera, yo no me resigno a ello y gobierne quién gobierne señalaré con el dedo y gritaré los desmanes que hacen los políticos con el beneplácito de sus votantes, que legislatura tras legislatura les otorga su voto por el simple hecho de representar las siglas que representan, sin importarles el candidato, ni el programa de gobierno que presenten, ni a la ruina que éstos nos conduzcan. Aquellos a los que no les importa si se crean ocho millones de empleos u ocho millones de desempleos.


Los presupuestos generales del estado son la evidencia de cómo el que manda y prevalece sobre los ministros en sus correspondientes carteras, es el presidente del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. El líder de la oposición así lo señaló en el discurso sobre los presupuestos celebrado en el congreso haciéndole responsable de los mismos, así como también hiciera el año pasado cuando Pedro Solbes era el Vicepresidente económico. En esta ocasión es una mujer la Vicepresidenta económica, lo cual ha servido al gobierno para evitar el debate directo, en el cual Mariano Rajoy “el cual no es precisamente santo de mi devoción”, he de reconocer que propinó una sonora paliza “pugilísticamente metaforizando” a la ministra económica, la cual se agarró al discurso del machismo cuando éste la excusó de la responsabilidad de los presupuestos que estaban a punto de aprobarse y cargándola sobre los hombros del presidente del gobierno, que como todos sabemos, es el verdadero artífice de los mismos.


El mismo Solbes ahora que puede expresarse libremente, ha discrepado en diversas ocasiones sobre las decisiones de este gobierno en materia económica. Sabemos que la política económica de Zapatero es arreglarlo todo a base de golpe de talonario, ayudando económicamente o condonando deudas con un dinero que no le pertenece porque es el dinero de todos los españoles.


Estos presupuestos nos inundarán más aún en el desempleo y en la miseria, pero es el gobierno que los españoles elegimos el año pasado y que tendremos hasta 2.012, como poco. En un esclarecedor artículo, Lorenzo Bernaldo de Quirós, nos explica porque en España tardaremos más en salir de la crisis y sus motivos. Nos dice porque España es diferente. Recomiendo su lectura porque él lo explica mucho mejor de lo que podría hacerlo yo. Yo lo resumiría con su último párrafo donde señala el error de que, ante el grave endeudamiento privado (particulares y empresas) desde el gobierno es respondido con un grave endeudamiento público. No permitir que el mercado se corrija de los excesos cometidos en el pasado, excesos que estaban lejos de una economía real y de unos precios reales –como he citado anteriormente- el gobierno intenta arreglarlo a golpe de talonario y de recetas mágicas, que sólo nos postergarán aún más en alcanzar la recuperación. Si los españoles no tenemos ya suficiente con nuestra deuda personal, ahora tendremos que afrontar también la pública, porque son los políticos los que se gastan el dinero, pero los contribuyentes los que pagan. Sino, que nos lo pregunten a los marbelleros.


En esta ocasión con estos presupuestos, canarios y vascos pueden estar contentos, eso si, sólo de momento. Porque el resultado que obtendremos de estos presupuestos serán perjudiciales finalmente para todos. Y mientras tanto, hay que “joerse”, los sindicatos se ponen a cantar la Internacional Socialista junto a Dña. Leire. Así nos va…

sábado 17 de octubre de 2009

ABUCHEOS AL PRESIDENTE

Esta semana, hemos presenciado una vez más a través de nuestros televisores, la celebración del día de la hispanidad con el desfile militar del 12 de Octubre en Madrid. Una vez más como suele siendo ya habitual, el presidente de nuestro gobierno volvió a recibir abucheos y gritos del público pidiéndole que dimita, aunque en esta ocasión los abucheadores se encontraban algo más lejos, tras unas rejas de las que se suelen poner en las obras para prohibir el paso. Él se toma la crítica de forma burlesca, ya que lo denomina como que es algo que forma ya parte del “rito” según le dijo al alcalde de Madrid Alberto Ruiz Gallardón. Pero he de decir que los socialistas como siempre, han vuelto a salir de forma airosa, gracias a una oposición que parece dormida o anestesiada, más pendiente del caso Gürtel que inunda sus vidas de misería, que de hacer oposición. Y digo que salieron airosos, ya que en los medios de comunicación, en lugar de predominar el hecho de que había ciudadanos abucheando y pidiendo la dimisión del presidente, -aunque para la Vicepresidenta sólo se trate de la derecha más conservadora, la que estaba allí- lo que predominó en los medios de comunicación fue la conversación entre el presidente, la presidenta de Madrid, la ministra de defensa y el alcalde Gallardón.


Resulta muy paradójico oír la transcripción de la conversación entre Gallardón y el presidente, siendo Gallardón quién dictaba que no era el lugar apropiado para que el pueblo abuchease al presidente, ya que era un acto de estado y no de gobierno. Zapatero simplemente asentía y a su vez olvidaba que años atrás, él mismo usó un acto de estado según palabras del alcalde madrileño y asentido por el presidente del gobierno, para protestar por una política en concreto de una nación cuya bandera, desfilaba y que Zapatero despreció permaneciendo sentado a su paso siendo entonces líder de la oposición en ese mismo acto. Supongo que a Gallardón le gustaría llevar agrupar en un sitio en concreto a la ciudadanía para protestar, criticar, abuchear y a pedir lo que se le antoje siempre y cuando no tenga repercusión mediática, a poder ser, sin cámaras ni altavoces, vamos, sin luces y taquígrafos. Quedó patente la catadura de la casta política que nos gobierna, y a la que nosotros con nuestra dejadez y falta de responsabilidad hemos permitido comportarse y actuar así. Para rematarlo, salió a la palestra la Vicepresidenta primera del gobierno para tachar de; “la derecha más conservadora” a los ciudadanos que abuchearon al presidente del gobierno. Sin embargo, en la jornada de reflexión después del fatal atentado del 11 de Marzo de 2.004 calificaron a los energúmenos que apedrearon las sedes del PP como de “la expresión del pueblo”. El mundo al revés. Los que abuchean son extremistas y los que apedrean se expresan. Esto ocurre porque los socialistas no entienden que el pueblo pueda salir a abuchearles, a criticarles, tal como va a ocurrir hoy en Madrid en una multitudinaria manifestación contra la reforma de la ley del aborto. Pero han de irse acostumbrando, porque una sociedad que está desempleada, que no puede pagar sus deudas, que muchos van a perder su hogar y que la única preocupación del gobierno es gastarse el único dinero que nos queda en ayudas sociales mientras desatiende la incentivación para hacer que los empresarios creen empleo, subiendo impuestos y consiguiendo que muchos tengan que cerrar sus empresas y otras sean llevadas a otros países donde la carga fiscal no sea tan pesada, consiguen que la ciudadanía ó como les gusta llamarlo a ellos, el pueblo, salga a la calle y aproveche las ocasiones que les brinda actos donde cuenten con la presencia del presidente, para recordarle la nefasta gestión que ejerce y, qué es lo mejor que el presidente puede hacer por esta nación que tanto dice amar, DIMITIR.


Quiero terminar mi opinión de esta semana, pidiéndole una cita a la Sra. De la Vega para que me diga fecha, lugar y hora donde puedo ir a pedirle a “grito pelao” a Zetaparo que dimita. Después que me catalogue como mejor le parezca, la verdad, es que ya estoy acostumbrado. Pero los hechos son los que son, impepinables y ciertos. Zetaparo, dimite. El pueblo no te admite.