lunes, 28 de enero de 2008

VIOLENCIA DE GÉNERO Vs. DIVORCIOS

Hace unas semanas debatiendo en Foro Marbella con alguien de ideología liberal, volvió a despertar en mí un tema que siempre he tenido en mi mente y al cual hasta ahora no se ha encontrado una solución acertada, la mal llamada violencia de género.

Digo mal llamada violencia de género ya que esta ley no cubre el daño que le hace una mujer a otra mujer, una mujer a un hombre o incluso el daño que se le puede hacer a una menor cuando ésta es dependiente de un varón. Como dice el sociólogo Amando de miguel Tantas alteraciones del sentido común de las palabras no pueden producir más que confusión y sufrimiento. Igual ocurre con la no usada hasta ahora práctica de nombrar a ciudadanos y ciudadanas, o compañeros y compañeras, separando por géneros, olvidándose del neutro y dándole en este caso una falsa igualdad al género humano, el cual con el neutro siempre la ha tenido. La “violencia de género” es un problema mal planteado y, por tanto, mal resuelto. Titulo este artículo así porque entiendo que la violencia de género va, o debe ir ligado, a la separación matrimonial o divorcio, y porque en la mayoría de los casos de violencia de género que terminan en asesinatos vienen derivados de los divorcios.

Empezaré hablando de la más cruel de las violencias hacía la mujer, y de la que menos se habla. Generalmente es practicada paradójicamente entre las mismas mujeres, es la que se practica en alguna cultura bárbara, la cual no es otra que la ablación del clítoris a la mujer. Es una práctica que suele ser carnicera, sin reparar en medios higiénicos ni realizado por personal sanitario, a niñas en edad adolescente. No sólo en sus países de origen son practicadas estas tradiciones, “maldita tradición”, sino que en el nuestro se están dando cada vez más casos de extirpación genital a niñas provenientes de otros países y con otras culturas. Entiendo que puede ser un problema cultural incluso una tradición, aunque yo la desprecie, pero he de decir que las personas que tienen esta cultura vinieron libremente a nuestro país “o continente” donde tenemos una cultura diferente a la de ellos, y la cual han de reconocer junto con nuestras reglas, para poder vivir entre nosotros. Aquí tenemos una cultura occidental o liberal, donde predomina la libertad al totalitarismo, donde todos tenemos derechos y obligaciones, y donde el sistema de libertades es para todos igual, cualquiera que sea su ideología, credo, etnia y por supuesto, sexo. En nuestra cultura como ya he mencionado predomina la libertad, y la mujer no ha de ser obligatoriamente mutilada para no obtener placer con el sexo, y sus relaciones sean sólo en pro de procrear, según mantiene la cultura islámica. Ellos pueden decir que es su cultura y sus tradiciones, pero es una tradición la cual en el mundo occidental no tiene cabida por la simple denigración y recorte de libertades a la que es expuesta la mujer por el hecho de serlo, y por la práctica a la que es sometida en sí, en condiciones infrahumanas.

Sin embargo, en los medios de comunicación no se le da mucho carrete a este tema, “no vaya a ser que nos tachen de racistas” Sin pensar que aquellos que lo hagan no tienen autoridad moral para juzgarnos, por la simple razón de que éstos son unos bárbaros, por lo que se atreverían a defender. La ablación del clítoris es una práctica donde se denigra a la mujer de tal manera y a tan temprana edad, que su sensibilidad y dignidad no ya como mujer sino incluso como persona es extirpada junto a esa parte de su sexo. Sin embargo no veo a nadie alzarse en pancartas y salir a las calles a exigir la abolición de estas prácticas y no solo en España sino también en sus países de origen. Pero al menos en nuestro país donde cada vez con la llegada de más personas de diferentes culturas, estas prácticas son ejecutadas aquí, posiblemente en nuestra ciudad, eso si, en un secreto y silencio absoluto, tal como suele ser toda violencia hacía la mujer. ¿Tradición cultural o derecho del individuo a ser persona, en este caso la mujer? Yo lo tengo claro.

Pasando a la conocida como “Violencia de género” habitual, la propia del marido, compañero sentimental o novio que produce algún tipo de agresión a su pareja, vamos aquella que si sale en las noticias. He de decir que las soluciones que han dado los distintos legisladores no han servido absolutamente para nada en cuanto a prevención, pues el problema continúa ahí e in crescendo. En la actual legislación y según mi opinión, la discriminación sistemática al varón llegado el divorcio en la pareja, es la raíz de todos los males. En la composición “violencia de género – Divorcio”, puede parecer ingenuo o algo peor lo que estoy diciendo, pero imaginémonos por un momento la situación. Una pareja con x años de casados “muchos o pocos” y uno o dos hijos en común, como cualquier mortal con una hipoteca de aproximadamente 1.000€, y llega un momento en el cual deciden separarse o ahora gracias al Divorcio Express, divorciarse del tirón por la razón que sea, sea ésta por violencia de género o cualquier otra causa. De entrada el hombre, habiendo o no habido violencia de género, es expulsado de su hogar, se le impone un régimen de visitas a sus hijos el cual deberá seguir a raja tabla si la separación ha sido traumática “la mayoría lo son” o simplemente “no de mutuo acuerdo”, donde un juez le impone qué días y a qué horas deberá ver o visitar a sus hijos. Sin embargo, la hipoteca deberá seguir siendo abonada al 50% hasta la emancipación de los hijos, y habrá de añadirle una compensación económica a la esposa si ésta ha sido ama de casa en el último año de convivencia, independientemente de si esté en edad laboral o no, y no olvidemos la pensión alimenticia a los hijos, la cual se presume es la mitad de los gastos del niño, la cual suele convertirse en unos doscientos euros mensuales dependiendo de la nómina del padre, ¿un niño en edad de colegio tiene gastos mensuales por 400€? Les aseguro que no. Según el Instituto de la mujer en la provincia de Málaga hay cada año unas 600 mujeres que demandan a su ex pareja por no pasarles la pensión alimenticia, y las que probablemente se quedarán sin demandar, porque, ¿puede una persona que ha sido expulsada de su hogar pagar el 50% de la hipoteca del ex hogar familiar, pagar la pensión alimenticia de los hijos, posiblemente un alquiler para él y alcanzarle para vivir? ¿Podría un empresario dar a sus empleados tres meses de vacaciones y descanso semanal de cinco días? Que bien viviríamos los empleados, pero que pocos empleadores podrían permitirse emplear. Pues esto precisamente es lo que está ocurriendo con este tema.

Creo que gran parte de responsabilidad la tiene la actual legislación donde se discrimina al varón por el simple hecho de serlo, apartándolo de su hogar, de sus hijos, apartándolo de muchos derechos pero manteniendo todas y cada una de sus responsabilidades en un ejercicio de androfobia o incluso me atrevería a denominarlo misandria hacía el hombre. De hecho, hay un dato muy elocuente, el cual es que siete de cada diez divorcios producidos en la provincia de Málaga fueron interpuestos por mujeres.

No me gustaría que malinterpretéis mis palabras, no estoy intentando de hacer del verdugo una víctima, ni mucho menos. Lo que estoy diciendo es que a aquel que tiene algún problema mental, porque para agredir a una mujer, más cuando la has amado o incluso ella es la madre de tus hijos, se ha de tener un problema mental o psicológico, se le está dando la excusa perfecta con la actual legislación. Incluso a aquellos que no sean tan violentos, se le despiertan sus más bajos instintos, con la discriminación de entrada que se le dan a los varones por el simple hecho de serlos en un divorcio o separación y por la situación a la que se enfrentan.

Otro dato que se suele oír con frecuencia, es que las muertes de mujeres a manos de sus maridos, ha aumentado por la inmigración masiva, y que esto es algo que se mantiene en secreto por ser políticamente incorrecto. Pues bien, consultando las estadísticas del Instituto de la mujer muestran sin embargo que de 71 mujeres asesinadas a manos de sus maridos en el año 2.007, 44 de estas muertes fueron producidas por varones españoles por lo que el argumento del incremento de la inmigración con la violencia de género en estos últimos años no tiene razón de ser. La diferencia de muertes entre 1.999 fueron (54 muertes) y en 2.007 (71). Entre los años 1.999 y 2.007 la cantidad fue aumentando y disminuyendo sin disminuir la cantidad de 1.999 la cual fue la menor y sin aumentar la de 2.007 la cual desgraciadamente ha sido la mayor.

Por otro lado, el divorcio Express era llamado a ser la panacea a todas las separaciones o divorcios traumáticos, ya que ahorra tiempo y dinero en el proceso, cosa que dudo haya conseguido, pues según el TSJA el común denominador de las separaciones actuales es que hay hijos de por medio y las estadísticas de muertes tras la separación o divorcio va en aumento por lo que no ha ayudado a que las separaciones dejen de ser traumáticas.

Igualmente aumentó el número de divorcios en la comunidad autónoma andaluza, nada menos que un 122% en 2.006 con la llegada del divorcio express. Creo que los datos proporcionados son suficientes para hacernos preguntas y reflexionar sobre si el problema está en los jueces como he oído varios argumentos referentes al tema, o sin embargo es el legislador el que debe meter mano al asunto y preguntarse si tanto teléfono de ayuda y tantas gaitas sirven verdaderamente de algo. Desde luego no ayudan a prevenir este mal tan arraigado y cada vez más en aumento en nuestra sociedad.

Otro gran problema relacionado con la violencia de género, en este caso venidos de ambos lados, es decir, de hombres a mujeres y según algunas estadísticas en mayor proporción de mujeres a hombres, y donde posiblemente los niños sufren más, es la violencia o maltrato psicológico al cónyuge, pero en este terreno tan espinoso no me voy a meter, ya que creo que por hoy puedo haberme ganado alguna que otra enemiga o enemigo “si, separo por género”, sin ser ésta mi intención. Solo la de reflexionar sobre un problema que tanto daño hace a nuestra sociedad. Aunque por lo que parece, este es un tema donde parece que todos los partidos políticos están de acuerdo pues en esta legislatura se ha hablado poco de esta lacra, y los medios de comunicación solo están por la labor de informar lo que vaya sucediendo y llenando sus portadas de estadísticas. Suelo ser asiduo a ver distintas tertulias de distintas cadenas, y nunca he visto una sobre este tema y si ha habido alguna se ha tocado el tema muy de pasada.

Mi reflexión final, es que para realmente ayudar a la mujer, cuando hay una separación no se ha de machacar al hombre, no cediéndole más a ella por el hecho de ser mujer, ni menos a él por el hecho de ser hombre. Pues lo más aberrante es el odio entre ambos sexos que promueve la actual legislación.

Estoy de acuerdo con el sociólogo Amando de Miguel cuando dice que un problema mal planteado, impide la solución acertada. Y yo añado que aunque incluso bien planteado no sea la solución definitiva.

2 comentarios:

nat marbellera dijo...

Estimado Jose, una vez más tu artículo me ha gustado,en el tema de la ablación, práctica aberrante, me dan escalofríos nada más de pensarlo, no es tradición ni leches, es como otras tantas cosas en una sociedad machista, donde la mujer vale menos que dos cabras, una cosa más para que el hombre se sienta superior (cobardes), ni siquiera con algo tan íntimo y personal como es nuestro sexo, nuestro cuerpo, a ellas le dejan poseerlo, horrible, recuerdo cuando hace unos años hablabamos precisamente de esto en el instituto, pusimos un vídeo, un documental y se "veía" cómo se realizaba esta práctica... aquello me marcó en lo más profundo de mi ser, las tripas se me revolvieron de tal manera, que recuerdo que ese día cuando llegué a casa no almorcé. En el vídeo se mostraba el utensilio que iban a utilizar, y estaba ¡OXIDADO! era la madre la que se lo iba a hacer...Dios mío como una madre puede producirle semejante dolor a una pequeña que tenía 6 añitos!, la pequeña estaba blanca de terror, cuando se disponían a proceder la cámara salió de la "casa" y los gritos que se pudieron escuchar de dolor de esa niñita aún los tengo grabados en la cabeza.
por eso, cuando escucho que hay ciertas personas que acuden a centros de nuestro pais para realizarles estas mutilaciones a las pequeñas, me paro a pensar qué será mejor, si hacerselo nosotros con el instrumental y las medidas necesarias, sedandola... que decir que no, y que se vayan a sus paises dónde le pueden hacer una carniceria.
En fin.... vaya cosas que traen esto que llamamos creencias y costumbres.
Respecto a los derechos del hombre en un divorcio.... ay chico otra cosa más en este océano de injusticias que tenemos por ley y justicias, qué paradoja.
Un saludo.

Josemarbella dijo...

Apreciada Nat marbellera,
Sobre el tema de la ablación del clítoris, me gustaría decirte que no es cuestión de sociedad machista o no, en esta ocasión van más lejos, pues como he dicho en mi columna y tú misma reconoces son las propias mujeres las que ejecutan la extirpación. Se trata llamémosles de cultura o religión por eso es aún más dificil parar estas prácticas, pues las propias mujeres son felices de realizar estos actos incluso a sus hijas cosa inimaginable como tú bien dices. Tambien hemos obviado el corte del frenillo al varón según sus tradiciones, con métodos iguales de higiénicos y sanitarios, por tanto también escandaloso.

Sobre tu reflexión sobre si hacérselo nosotros para evitar al menos que estas extirpaciones se hagan con instrumentos oxidados, tan sólo te pido que te vuelvas a detener a reflexionar y piensa en la legitimidad que le daríamos a estas prácticas. Sé que tu intención es buena, pero esto sembraría un precedente por el cual, sería algo así como si al hombre le diéramos un cursillo sobre cómo pegar a una mujer, mostrándole los puntos sobre los que debe pegarle, eso si haciéndose en pro de la mujer para que no alcanzasen los golpes puntos vitales de ésta. Querida Nat, es peor el remedio que la enfermedad. De momento creo que podemos llegar a no permitir que las niñas vayan al colegio con el hiyab como método discriminatorio, y mostrarle cuales son sus derechos y obligaciones como ciudadana occidental no ya española. Y sobre la ablación, como dije en mi columna, me gustaría ver a esos colectivos que tanto dicen defender y valer por los derechos de las mujeres, levantarse en pancartas, cosa que dado el asunto puede no ser politicamente correcto, pero moralmente si lo es. Porque las mujeres musulmanas tambien son mujeres.

Sobre los divorcios, no es que quiera darle más derechos a los hombres, simplemente evitar la discriminación al hombre porque creo que se arreglarían muchas cosas, empezando por igualar los géneros que es algo por lo que yo entiendo luchan las feministas, y si por otro lado, arreglásemos algo, no defenitivo pues gente mala hay en todos lados, sobre el problema de la violencia hacia la mujer, pues mataríamos dos pájaros de un tiro.

Para terminar agradezco tu comentario, pues es de los que más valor le doy. Por otro lado, sé que con mi columna abofeteo muchas conciencias y ver a una fémina dándote ánimos, no entrando a lo fácil que es matar al mensajero, siempre es de agradecer.

Un saludo.